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La triste realidad de los servicios de hosting: Xpress Hosting


Llevamos 2 años compartiendo noticias frikosas con todos ustedes y a estas alturas no debe ser secreto que este sitio es nuestro hobbie y que el único pago que obtenemos a cambio son las satisfacciones que demuestran por medio de las redes sociales del contenido que compartimos y los regalos que hemos conseguido de las distribuidoras para nuestros lectores. Ahora les comparto que muchas veces hemos platicado la intención de meter productos como playeras, tazas o artículos electrónicos que tengan que ver con todos estos mundos creados por el imaginario humano, pero nos hemos detenido por no hallar aún la calidad que queremos compartir para todos ustedes, igual, por el mismo placer de compartir y para poder obtener ayuda para pagar el hosting, comenzar a pagarle a nuestros colaboradores y demás pagos que tenemos que hacer para mantener a flote nuestro amado barco monstruoso (como las comilonas que armamos para toda la banda que nos acompaña a grabar los podcast, jeje).

Sirva el párrafo anterior para intentar demostrar que a pesar de ser un hobbie gustoso, el empeño que le dedicamos a este proyecto es poco menos que monumental y los gozos de los frutos logrados se han visto empañados por un tercero, que irónicamente es el único que recibe un pago periódico y es el que debería de brindarnos si no un excelentísimo servicio, por lo menos un servicio sin altibajos: nuestro proveedor de hosting: Xpress Hosting.

Las tres caídas.

1a caída

A un año de estar al aire, como buen geek que no se cansa de estar todo el día en la compu, decidí checar mis redes sociales desde mi iPad (no es presunción, la presunción viene después, esperen) y en esos andares por las apps visité la página de Monsters & Geeks y vi que el home había sido reemplazado por otra página en donde aparecían una serie de nombres y algunos gifs animados, (¿a alguno que esté leyendo este artículo le habrá tocado ver esa simpática paginita?) . Inmediatamente investigué cómo podría conectarme vía FTP al servidor desde mi tableta y ¡lo conseguí! (ESA es la verdadera presunción), puse nuevamente el archivo correcto y parecía que todo había quedado arreglado, estábamos orgullosos de haber bateado tan rápido un problema de tal magnitud, pero el daño estaba hecho. Días después, recibimos un mail de Xpress avisándonos que nuestro sitio lo habían dado de baja por haber distribuido material peligroso.

Después de dos meses de diversos trámites y otro mes de programar una nueva web con nuevo diseño, pudimos reactivar nuestro sitio y como aún teníamos cuenta contratada con Xpress, decidimos seguir con ellos, total, no había sido su culpa, pero hasta hoy no hemos podido recuperarnos, aún no alcanzamos ni siquiera el 50% de las visitas que teníamos diarias con la primera versión del sitio.

2a caída

Resulta que después de seis meses de haber estado laborado sin contratiempos, un nuevo correo electrónico nos heló la sangre, nuevamente Xpress Hosting nos avisaba que por políticas del servicio, que nosotros habíamos aceptado al contratarlos, nos iban a suspender el sitio pues estábamos consumiendo demasiados recursos de su servidor compartido. Pedimos apoyo para que nos ayudaran a descubrir en qué archivo estaba el error y su respuesta fue “los administradores de contenidos (CMS por sus siglas en inglés) consumen muchos recursos, contraten a un diseñador web para que les solucione el problema”. Y pues no, no el que se dedica a diseño web sabe si quiera echar a andar un servidor. Intentamos hacer algunos cambios, quitamos plugins y actualizamos el CMS, pero al final nos cumplieron la amenaza, el sitio fue desactivado y en su lugar había una bonita página de Xpress Hosting promocionando su comprometido servicio.

Esta vez los trámites para reactivar el sitio fueron más cortos, pues sólo tuvimos que prometer que re-programaríamos todo nuevamente y así lo hicimos.

3a caída.

Cambiamos el administrador de contenidos, compramos una plantilla profesional (no vaya a ser que de verdad nuestra programación fuera la culpable de todo), minimizamos todos los plugins que aparecerían en el Home para evitar al máximo que el sitio consumiera demasiados recursos. La anunciamos con bombo y platillo y estábamos seguros que ahora sí duraríamos más tiempo, pero, ¡oh sorpresa! a sólo dos semanas de haber regresado al aire recibimos nuevamente correo de Xpress Hosting donde anunciaban la suspensión DEFINITIVA de nuestro sitio por sobrepasar nuevamente los recursos permitidos del servidor. ¡¿Qué? ¿En serio?¿Sólo dos semanas?¿Cómo es posible eso con tan pocas visitas?!

En esta ocasión, decidí abandonar la comunicación escrita y llamar directamente a Xpress Hosting para exigir una explicación, para informar que no era posible que con tan poco tiempo y con tan pocas visitas, se consumieran tantos recursos y la respuesta fue muy parecida a la anterior: “Las plantillas luego tienen virus (¡Ay ajá! como si 10 años de experiencia en el ramo no nos convirtieran en una especie de autoridad en plantillas virulentas), la decisión es irrevocable. Si quiere le puedo ofrecer la renta de un servidor dedicado o una VPN virtual que le sale en lo mismo que está pagando anualmente, pero ahora sería mensual ”. Bueno, reconozco que estoy parafraseando un poco, pero me tuve que comunicar con 3 personas diferentes para obtener en resumen ese mensaje.

La cereza en el pastel, fue descubrir que ante Akky (que es el gestor de dominios mx en México) nosotros no eramos dueños del dominio, sino que eran los mismos de Xpress los que figuraban como propietarios, contactos administrativos y contactos técnicos y que además aún nos faltaba medio año para que se venciera el plazo pagado.

Conclusiones

Nuestro caso es sólo una muestra de lo que en general se vive con los proveedores de hospedaje de páginas, nosotros hemos tenido la oportunidad de trabajar con varios de ellos: Triara (de Telmex), GoDaddy, Uservers y un gran etcétera; todos, todos adolecen de una buena atención a sus clientes y tienen un servicio hermético y reestrictivo. Xpress Hosting era el peor mejor que nos habíamos encontrado hasta al momento, tiene muchas vías de comunicación y aunque sus oficinas están en Monterrey, nunca, fuera de lo que aquí les comparto, tuve un problema que no pudiera resolverse en uno o dos tickets o una mención por Twitter.

Pero resulta pues, que el problema ahora es encontrar un servicio que esté actualizado a las necesidades de las nuevas tecnologías web. Las páginas cambian y ahora estamos intentando sacar provecho de maquetaciones hechas con HTML 5 y CSS 3, también, al intentar dejar atrás la tecnología ahora arcaica de Flash para las animaciones, nos mudamos y especializamos en el uso de jQuery para crear sliders llamativos y “vendedores” (dicho sea de paso, javascript va de salida también, hay quienes lo llaman el nuevo Flash), que obviamente consumen más recursos.

Por más que le doy vueltas en mi cabeza a los sucedido con Xpress Hosting, creo que la única solución hubiera sido que armaramos un sitio con puro HTML estático y sin llamadas, o casi ninguna llamada a la base de datos… pff… si, sé lo que están pensando “¿entonces de qué te serviría tener un administrador de contenidos?”, bueno, la verdad es que seguro no se lo preguntaron antes, pero ahora que la idea ha sido implantada (como en Inception… si, me obligaron a tocar un tema friki para poder publicar esta nota), ¿no les parece una tontería?

Actualmente estamos de refugiados en un servidor de una excelente amiga de Monsters & Geeks,  www.cotamsa.com . Estoy seguro que pronto se convertirán en una opción muy fuerte en hosting en México, y más, si siguen los consejos aquí presentados.

ACTUALIZACIÓN: Buscando imágenes para ilustrar este artículo, nos encontramos que no somos los únicos con quejas del servicio de Xpress Hosting, pues hay dos páginas dedicadas a despotricar contra esta empresa en apestan.com: http://www.apestan.com/searchresult/company_Xpress%20Hosting