Cine

Una Noche en el Fin del Mundo (Reseña)


Un viaje al pasado, amistad, juventud, madurez, una invasión secreta y mucha cerveza son los ingredientes de esta nueva comedia que reúne de nueva cuenta a Edgar Wright, Simon Pegg y Nick Frost, responsables de las comedias inglesas más divertidas de la última década.

 

finmundo_poster

The World’s End
Cine Canibal

Dirige:
Edgar Wright (Scott Pilgrim VS the World)

Escriben:
Edgar Wright & Simon Pegg (Shaun of the Dead)

Actúan:

  • Simon Pegg (Star Trek)
  • Nick Frost (Paul)
  • Martin Freeman (El Hobbit)
  • Rosamund Pike (Jack Reacher)

¿De qué trata?

Gary King (Pegg) es el típico patético que vive en el pasado gracias a que sus días de gloria quedaron en su juventud, cuando se sentía el “Rey” del mundo y que de pronto decide reunir a su vieja pandilla de la escuela para llevar a cabo una misión que quedó inconclusa hace 20 años: Terminar el recorrido de la Milla Dorada, que consiste en visitar doce Pubs y beber su mejor cerveza en una noche, hasta llegar al Pub más célebre de la región: The World’s End. Es así que son convencidos de volver a su pueblo natal y unirse a su etílica cruzada Oliver (Freeman), Peter (Eddie Marsan), Steven (Paddy Considine) y Andy (Frost), todos exitosos en apariencia, que han seguido con su vida afrontando la madurez y la responsabilidad. Pero las cosas no serán como Gary y compañía esperan en el pueblo de Newton Heaven, ya que están por descubrir una conspiración a escala global, que implica una invasión secreta, que literalmente podría llevarlos hacia el fin del mundo.

Una Noche en el Fin del Mundo representa el cierre magistral de la trilogía del Cornetto, misma de la que ya les hemos hablado antes y cuyo apunte pueden revisar por acá.

El cuarto largometraje de Edgar Wright es una divertida comedia que se aventura en el terreno de la Ciencia Ficción, recordando Invasion of the Body Snatchers y algunos trabajos de John Carpenter, quien sin duda es uno de los directores que admira Wright. Una de las preguntas que nos hace esta película es ¿Se puede madurar sin envejecer, sin perder la capacidad de asombro y actitud jovial ante la vida? Sin duda todos los amigos de Gary pasaron al siguiente nivel, pero sus vidas han caído en una rutina, que si bien no podemos decir de amargura, si con la ausencia de la chispa de la vida. Y en contraste, Gary es la otra cara de la moneda: aquel adicto y bebedor con síndrome de Peter Pan, que se niega a crecer y hacerse de responsabilidades, ante sí mismo y la sociedad. Y de hecho, esa conspiración presenta mucho del temor de Gary, la mente colmena que se mueve en una sola dirección, donde se pierde la individualidad por el bien mayor.

Y ya que estamos con los personajes, todos los actores brillan en algún momento de la película, ya sea por el timing para la comedia o los momentos emotivos donde conocemos más de ellos. De hecho Simon Pegg logra crear un personaje bastante repulsivo, muy diferente de los papeles que le hemos visto interpretar en el pasado. Su Gary King es de esos tipos molestos, que en cuanto conoces quieres darle la vuelta. Y funciona tan bien que no necesita tu simpatía, sino tu lástima, hasta que encuentra su camino, su misión en la vida, al final de la película. Pero quien sin duda se roba la película es Nick Frost como Andy, quien fuera el fiel e inseparable camarada de Gary en la juventud, un personaje que tiene varias capas y cambios a los largo de la película. Mención aparte merece Rosamund Pike, a quien rara vez hemos visto en una comedia y que aquí personifica a Sam, la hermana de Oliver, el interés amoroso de Steve e interés sexual de Gary.
Este recorrido que hacen nuestros héroes 20 años después sobre sus mismos pasos está muy bien acompañado por una banda sonora fenomenal, que incluye This Corrosion de Sisters of Mercy y Alabama Song de The Doors, entre varias más. Todas ellas ideales para visitar el bar más cercano al salir de la sala de cine, pues con tanta cerveza que verán en pantalla, van a terminar sedientos.

¿Una noche en el Fin del Mundo es la mejor película de la trilogía? No podría decir que lo sea, pues sin duda el fan del cine de zombies prefiera Shaun of the Dead o aquellos que busquen una comedia más ligera que parodia el cine de acción dirán que Hot Fuzz es su consentida. Lo que si puede decir es que en esta película están mucho mejor desarrollados los personajes y el ritmo de la misma es mucho más ágil, además de que resulta mayor la sorpresa, cuando entramos a la segunda mitad de la película. Los efectos especiales son geniales, nunca buscan destacar por encima de la historia, sirven a ésta y nos dejan en claro la amenaza que deben enfrentar nuestros héroes.

Sin duda, van a disfrutar mucho de Una noche en el Fin de Mundo. Y no se preocupen si no han visto las anteriores películas de la trilogía del Cornetto, no hay una relación directa entre ellas, salvo algunos gags que se repiten, así como la presencia del helado. Es la comedia del año. Así de simple.

Geekometro

Historia
Dirección
Actuación
Efectos Visuales
Diseño/Ambientación
Final Thoughts

Overall Score 4