Cine

Spider-Man (Original VS Reboots)


El estreno de Spider-Man: Homecoming es el pretexto ideal para hacer un comparativo con las anteriores versiones del Hombre Araña en el cine. Así que revisitemos el trabajo de Sam Raimi, de Marc Webb y tengamos a un lado el de Jon Watts.

Spider-Man: Homecoming nos presenta a un Spidey metido ya de lleno en el Universo Cinematográfico de Marvel, con Tom Holland personificando a nuestro héroe pero en una versión mas joven que en las anteriores encarnaciones, dirigida por Jon Watts.

Raimi tiene toda una historia dentro del cine fantástico, desde “Evil Dead” como guionista y director hasta las aventuras de “Xena” o “Hércules” como productor: por lo que logra dotar a su versión de Spidey de un sabor muy especial; se nota que conoce el tema heroico y sus cintas se acercan al estilo Marvel de contar historias; mientras que Webb se le conoce principalmente por su film “(500) Days of Summer” cuyo merito es el lograr mostrar las relaciones sentimentales de forma que muchos puedan identificarse; eso podemos verlo en la química que resulta entre Peter Parker y Gwen Stacy; esa es su forma de acercarnos al Universo Marvel. Por otro lado Jon Watts viene de realizar cintas más dentro del estilo del thriller, horror (“The Clown”, “Cop Car”) mezclados con un humor algo negro; que le permiten presentar buenos momentos de acción, tensos y emocionantes, pero también momentos con humor.

Webb recupera la personalidad introvertida de Parker y su inclinación por la ciencia, es más geek tirando a nerdoso, por ello diseña y crea los disparadores de telaraña, que Raimi cambiara al hacer que la picadura de la araña radioactiva dotara a Parker con algo más que su fuerza y agilidad proporcional, lo hizo capaz de desarrollar su propia red; algo que también hizo que muchos protestaran, dejando un tanto de lado que su Peter era un tanto más ñoño y soso; merito propio, ser lo más cercano al Spidey del cómic de antaño. Watts no presenta el origen de Spider-Man, y la figura paterna del tío Ben la toma Tony Stark, quien apadrina al joven Peter Parker; lo cual ha levantado polémica por la (casi) excesiva presencia de Iron man dentro de las películas del MCU.

 

 

Las cintas de Raimi y Webb manejan temas icónicos del cómic arácnido pero cambian detalles como la naturaleza de la araña que pica a Parker, lo radioactivo se deja atrás y la razón del la transformación se explica desde la onda genética; Raimi lo lleva a su máxima consecuencia mientras Webb opta por algo más tradicional. Por otro lado, Watts se arriesga tomando elementos muy en la onda Ultimate; cambió de nacionalidad de personajes, la edad de los mismos y hace que el traje arácnido entre de lleno al siglo XXI y se aborde más el uso de la tecnología y no se molesta en explicar como es que Parker obtuvo sus poderes.

Y llegamos a un punto que mas polémica provocó, que es el momento clave que determina toda motivación de Spider-Man: El que el Tío Ben exprese su frase inmortal “Con un gran poder viene una gran responsabilidad”. Raimi respeta esta anécdota y la presenta sin problemas, pero Webb hace que Parker aprenda la máxima de forma mas dramática y dolorosa; la frase no aparece como tal pero si el concepto de la misma, se menciona la palabra responsabilidad dentro de un sermón sobre la madurez, quizá no literal pero si dentro del discurso. Watts ya no presenta este momento, no hay tío Ben que sirva de faro moral en la vida de Peter; está Tony Stark que casi toma esa función pero es Peter Parker quien toma las decisiones correctas al final; lo que hace al personaje de Spidey mas honesto y creíble.

La ausencia o la inclusión de algunos personajes también dio de que hablar. Raimi comienza su trilogía con elementos del cómic más recientes, con los que la mayoría del público pudiera sentirse cómodo sin entrar en conflictos; mejor iniciar la historia con un Parker que se siente atraído por Mary Jane, a modo de resumen de todo interés amoroso de Spidey; el tío Ben, la tía May, J.J. Jameson, Harry Osborn, Flash Thompson, etc. Pero es Webb quien trae a Gwen Stacy a la pantalla para que Parker se enamore de ella (y de paso algunos fans, Emma Stone está guapa), quien se acerca más a su contraparte en cómic que la Mary Jane de Raimi. No se le hace el feo a su MJ, pero el personaje en el cómic es más poderoso y como que le quedó algo grande a Kristen Dunst. Se echó de menos a J.J. Jameson en las películas de Webb y también en el nuevo reboot, pero siendo la primera cinta, esperemos a ver quien lo interpreta en las siguientes. Ya que fue un acierto en la versión de Raimi elegir a J.K. Simmons, quien lograra hacer una gran interpretación del personaje. Denis Leary (Rescue Me) es el Capitán Stacy, padre de Gwen, muy buen personaje que de alguna forma toma el lugar de Jameson en las películas de “Amazing” en cuanto a perseguir a Spidey, aunque con motivos más justificados. En Amazing Spider-Man nos presentan a los padres de Peter Parker aunque sólo es por pocos minutos, lo que provoca más confusión que empatía hacia Peter; su inclusión es el motivo por lo que se subtitula la cinta como “La historia no contada”; dejando más dudas que respuestas. Raimi pusó más cuidado en la apariencia de la mayoría de los personajes de apoyo, así los tíos de Peter son muy parecidos e interpretados por actores no tan conocidos, lo cual no hace Webb y presenta a actores más reconocibles como Martin Sheen de tío Ben (que como padre de Charlie Sheen no hizo mucho, como esperar fuese brújula moral de Parker) y Sally Field de lacrimosa tía May. Watts hace cambios (quizá) algo radicales: Desde la edad de los personajes (todos son mucho más jóvenes) como la nacionalidad de algunos (Flash Thompson ahora es Hindú) y aquí entra la tia May (Marisa Tomei) que provoca algunos momentos divertidos debido a su presencia tan sexy (presencia desafortunadamente escasa) en pantalla y el interés sentimental de Peter es alguien más, una morenaza de nombre Liz. Quizá por la edad del personaje, fue creada para no complicarle tanto la existencia.

Caso aparte son los villanos que para fortuna nuestra fueran diferentes; Raimi comienza con el némesis por antonomasia de Spidey: El Duende Verde, a quien William Dafoe da vida y hace un excelente trabajo; el “pero” lo ponemos por la armadura tipo Power Ranger que le hicieron. Luego estuvo el Dr Octopus, quien gracias a Alfred Molina se convierte en el mejor de la trilogía de Raimi. Pues, siendo honestos, sí se le fueron las cabras a pastar muy lejos cuando filmó Spider-Man 3 y metió más de 1 villano: Venom, el Arenero y el Duende Verde Jr. Y lo malo no fue la cantidad sino el poco tiempo en pantalla y poderlos desarrollar de forma mas decorosa. Ventaja y lección aprendida por Webb en la primera Amazing quien elige un villano clásico: El Lagarto, por quien si se tomó su tiempo para hacerlo atractivo (no físicamente sino argumentalmente) aunque no se salvó de las criticas en contra debido a su aspecto. Pero sólo es una puesta al día del lagarto humanoide de los primeros números del Amazing Spider-Man de los 60s. Y no me hagan hablar de Electro, Rhino y el Duende Verde de su secuela. Watts presenta un Michael Keaton quien se lleva las palmas por su interpretación como el Buitre (hasta él es más joven que su versión de los cómics), siendo un villano creíble y bien estructurado, tanto en sus motivos como en sus actos.

 

 

El hecho de que Spider-Man sea un personaje que presenta ciertas habilidades físicas es lo que principalmente hacia difícil su presencia en la pantalla grande, por ello se convierte en un hito cuando Raimi trajo la primera cinta asegurando el principio de una nueva franquicia. Pero que se vio afectada por los intereses Hollywoodescos al “sugerir” la inclusión de Venom en la tercera parte, quien por sus particularidades visuales lo hacía demasiado complicado para mostrarse en pantalla. Motivo para aparecer poco tiempo como tal ya que el traje negro en sí no presentaba más dilemas que el de verse bien en el cine.

Tobey Maguire será siempre un buen Spidey, pero por desgracia no será como Christopher Reeve, quien dio vida a Superman y no se puede pensar que otro pueda siquiera aspirar a ocupar su lugar en el Olímpo súper heroico. Andrew Garfield logra un papel decoroso al interpretar a un Peter un poco más joven que Maguire; más cercano al personaje en el cómic; más nerdoso y por ello lograr la atención de otro sector de público: los nerds, geeks y demás frikis que están de moda. Tom Holland es hasta el momento el Spidey aun más joven (esperemos no llegar a la versión “babies”) para quien el uso de redes sociales o la tecnología en general es lo mas natural y el ser aceptado por quienes admira es lo mas importante.

Lo cierto es que si consideramos que hubo un tiempo que no se tenía una película que hiciera justicia al héroe mas reconocido de Marvel, es bueno tener actualmente la visión de Raimi, de Webb y de Watts para disfrutar; incluso el argumento de lo innecesario de narrar de nuevo el origen del héroe resulta ocioso, quien ha leído cómics toda su vida sabrá que el recontar el origen es algo muy común y normal; como no lo iba a hacer el cine también, quizá la cercanía entre unas y otra fue que hizo cayera de peso a algunos, el cine se rige por diferentes reglas; cada medio lo hace.

Ser o no fan no impide disfrutar estas cintas ya sea por el estilo clásico de Raimi o por la frescura de Webb, o la inclusión de lo políticamente correcto de parte de Watts; las cintas de Spidey se pueden disfrutar bastante; sobre todo en México que es el país donde más se aprecia a El Asombroso Hombre Araña. Disfrutemos cada cinta como debe ser, algo divertido sin buscar más en ello.