Cine

Spider-Man: De Regreso a Casa (Reseña)


Hay quienes la esperan con ansías porque es la incursión completa del arácnido en el Universo cinematográfico de Marvel y hay quienes no tienen ninguna expectativa en ella por no sentirse “conectados” con esta nueva encarnación del personaje, pero sin duda Spider-Man: De Regreso a Casa es una película de la que todo mundo va a hablar.

 

Spider-Man: Homecoming
Sony Pictures México

Dirige:
Jon Watts (El Payaso del Mal)

Escriben:
Jonathan Goldstein, John Francis Daley, Jon Watts, Christopher Ford, Chris McKenna & Erik Sommers

Actúan:

  • Tom Holland (Lo Imposible)
  • Michael Keaton (Birdman)
  • Marisa Tomei (El Luchador)
  • Jon Favreau (Chef a domicilio)
  • Robert Downey Jr (Capitán América: Civil War)

¿De qué trata?

Un joven Peter Parker/Spider-Man (Tom Holland), quien hizo su debut sensacional en la cinta Capitán América: Guerra Civil, ahora comienza a navegar con su nueva identidad como el súper héroe colgado de la red en Spider-Man: De Regreso a Casa. Emocionado por su experiencia con los Vengadores, Peter regresa a casa, en donde vive con su tía May (Marisa Tomei), bajo la mirada vigilante de su nuevo mentor Tony Stark (Robert Downey, Jr.). Peter trata de regresar a su rutina diaria normal –distraído por pensamientos de probarse a sí mismo ser algo más que el amigable vecino Spider-Man- pero, cuando El Buitre (Michael Keaton) surge como un nuevo villano, todo lo que Peter considera muy importante estará amenazado.

Spider-Man: De Regreso a Casa es un fresco y actualizado reinicio de la franquicia arácnida,  cuyo público meta real son los adolescentes al presentar en pantalla al Peter Parker más joven de la historia: 15 años de edad, en la piel de un también muy joven Tom Holland de 21 años, en comparación con Andew Garfield quien tenía 28 años cuando apareció como El Sorprendente Spider-Man hace tan solo 5 años y  las 27 primaveras de Tobey Maguire cuando lo vimos columpiarse por primera vez bajo las ordenes de Sam Raimi hace 3 lustros.  Esta nueva versión de su amigable vecino se ahorra muchas cosas del mito del Hombre Araña que todos conocemos –no nos presenta de nuevo el conocido origen de sus poderes, ni la trágica muerte del tío Ben (¡Bravo!), incluso el sobado mantra “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad” queda fuera de esta historia–  y lo aterrizan de lleno en el universo de los Avengers, donde Tony Stark es su mentor y mecenas –”Si no eres nada sin el traje, entonces no deberías tenerlo”–, el Capitán América es un chiste y la tecnología alienígena Chitauri sigue causando estragos 8 años después de la batalla en Nueva York.  Pero, con todo y la presencia de personajes y elementos del Universo Cinematográfico de Marvel, este nuevo Spider-Man tiene vida propia y su historia puede funcionar si se desprende de este; la historia está tan bien cuidada y contada que funcionará por si mismo en sus propias películas en solitario cuando termine el romance entre Sony y Marvel Studios.

 

 

 

Lo bueno

El balance entre acción, tensión, drama y humor. Muchos acusan a las películas producidas por Marvel Studios de su “excesivo” tono de comedia y no faltará quien lo haga con esta película, pero si un personaje de Marvel Comics brilla por burlarse de sus villanos y reírse hasta de si mismo es precisamente Spider-Man. El superhéroe tragicómico por excelencia tiene su equilibrió perfecto aquí. El Spidey de Sam Raimi era demasiado sufrido (cosa no mala, ya que Raimi retrataba la época que él leyó) y el de Marc Webb era demasiado cool (inspirado más en la versión del cómic Ultimate Spider-Man), en cambio esta visión de Jon Watts toma lo mejor de Peter Parker a lo largo de 55 años de historia y presenta su escencia en pantalla, equilibrando la llamada “(Mala) Suerte Parker”, con lo diversión que tiene al vestir el traje arácnido, sin dejar de lado su compromiso como héroe. Prueba de ello es el rescate en el Monumento a Washington y lo que sucede cuando recoge a su cita para el baile.

Aunque luce demasiado niño, Tom Holland es un buen Peter Parker,  se supo meter en el papel de este inexperto héroe que apenas está aprendiendo de sus poderes y como cuidar de su barrio. Mete mucho la pata, tiene que lidiar con los problemas de un típico chico nerd de su edad, incluyendo el amor y la autoridad. Vamos, hasta tiene que aguantar que su rejuvenecida tía May (Marisa Tomei) sea un objeto sexual dentro y fuera de la pantalla.

Cuando se anunciaron tres villanos para esta película, todo mundo tembló al imaginar el resultado –Ya lo vimos con Spider-Man 3, aquella cuya existencia negamos–. Afortunadamente, los tres trabajan para un mismo fin y tanto Shocker como Tinkerer solo aparecen lo necesario para servir al villano principal, un insuperable Michael keaton como Adrian Toomes, el Buitre, quien fácilmente se roba la película con su trabajo sin importar que no tenga ningún parecido con el personaje de los cómics.

 

 

Lo malo

El apadrinamiento de Tony Stark con su tecnología no me agradó pero se entiende. Desde Capitán América: Civil War quedaba claro que Spider-Man fue un “descubrimiento” de Iron Man, quien lo recluta para su beneficio. Pero algo que se admiraba del Spidey de las historietas era precisamente que su traje y gadgets fueron creados por él mismo. Aunque visualmente es una maravilla el traje que usa aquí, tiene demasiadas funciones y asistencia virtual innecesaria para el personaje.

Mi fanboy interno se retorció con los cambios políticamente correctos en esta época de inclusión, donde el elenco de estudiantes de la Midtown School of Science and Technology parecen un comercial de United Colors of Benetton. ¿Por qué Betty Brant es rubia con look similar a Gwen Stacy? ¿Por qué Ned Leeds es el mejor amigo de Peter Parker, ocupando el lugar de Harry Osborn y con la apariencia de Ganke Lee (el mejor amigo de Miles Morales, por cierto)? Y no importa como lo justifica Tony Revolori, su personaje no es Flash Thompson. La actualización del bully, de galán deportista a millonario pedante, debió tener otro nombre.

 

En resumen

Creo que empezó muy bien este Spider-Man pero aún le falta mejorar mucho. Afortunadamente no es el llorón de la saga anterior de Marc Webb pero aún quedó muy lejos del corazón de las películas de Sam Raimi. Sin embargo, funcionará para ganarse nuevos fans de menor edad, como un producto para niños y adolescentes, que muchos adultos van a disfrutar.

 

 

 

Geekometro

Final Thoughts

Overall Score 3.5