Cine

Déjame Entrar (Original VS Remake)


Como buen cinéfilo no pude evitar el ver la versión gringa de esa historia de vampiros que hace 3 años levantara tanta expectativa entre los amantes del género fantástico en general.

“Let the right one in” es el título de la primera versión de esta historia y “Let me in” de la más reciente; ambas narran la historia de un niño casi adolescente que es torturado física y psicológicamente por algunos compañeros wholesale nba jerseys de escuela (el bullying tan de boga actualmente) y que presenta una personalidad tímida y solitaria; quien conoce a una chica que recién se muda al departamento de al lado (una “next door girl” sui generi) de la que se hace amigo paulatinamente a pesar de ella afirma sin que se le pregunte “No podremos ser amigos”.

La premisa hasta aquí es idéntica en ambas @ películas pero comienzan a wholesale jerseys aparecer las diferencias;  los nombres de los personajes son distintos, Oskar y Eli en la primera; Owen y Abby en el remake (a modo de brillante cheap NFL jerseys originalidad). Algunos elementos importantes en la primera, como el que Oskar coleccione recortes de periódico sobre asesinatos y esa tendencia a disfrutar de lo mórbido, se remplaza por un voyerismo y ñoñez en Owen; lo que wholesale NFL jerseys deja al personaje algo fuera de contexto y sin algunos rasgos que justificarían la relación que se tejera entre los personajes principales Graffting .

Los diálogos importantes son los mismos sin ningún cambio, los planos de las escenas si difieren en el remake en la búsqueda por hacerla más acorde a los cánones de producción Hollywoodenses; pero pierde atmosfera y dramatismo cuando lo necesitaría. El “padre” de Eli / Abby pierde protagonismo en ?????? la segunda para ser solo como un accesorio mas en el escenario, aun cuando se nos presenta desde el principio de la historia para hacerlo más aceptable para el público gringo; pero resulta 01.01 algo confuso de pronto.

Algo notable es el que en realidad Eli / Abby jamás acepta ser realmente un vampiro; cuando Oskar / Owen pregunta si lo es, solo contesta “Necesito sangre para vivir” (evasiva como toda mujer ante una pregunta directa). En la primera versión la niña realmente te hace sentir que es una mujer encerrada dentro de un cuerpo de 12 años “que has sido así por mucho tiempo”; Abby no te inspira lo mismo (no pude dejar de pensar en ella como “Hit Girl”) es solo una niña vampiro. La sensualidad y erotismo no es igual en la segunda; en esta versión es un amor adolescente, tierno y bonito (para que el publico gringo no se escandalizara quizá).

“Let me in” no es mala en sí, padece de lo mismo que toda película gringa, donde priva lo visual sobre el argumento. Su director Matt Reeves cambia lo sutil por lo directo, toma un camino seguro donde se manejan formulas conocidas; buscando el close up de un rostro estéticamente horrendo, así como las secuencias de acción digitales que acentúan el objetivo de estremecer antes que cautivar y emocionar como es el caso de Tomas Alfredson en “Let the right one in”, con su film maduro y sincero que no busca okunmas?n?n ceder ante convencionalismos económicos o sociales.

Si me preguntas si te la recomiendo diría que Office sí, pero que también le des una revisión a la primera y siendo completista, buscar y leer la novela en la que se basan estas películas; escrita por wholesale NBA jerseys John Ajvide Lindqvist y que nos muestra que el personaje del vampiro aun puede dar más que el estereotipo establecido en productos de consumo masivo como es la saga de los vampiros bonitos y sexosos de “Crepúsculo”.