Cine

300: El Nacimiento de un Imperio (Reseña)


Llevando la guerra de griegos y persas al mar, se estrena 300: El Nacimiento de un Imperio, la cual busca sostenerse como una franquicia dando continuidad a aquel trabajo que catapultó a Zack Snyder en el 2006, con toda la inventiva en narrativa visual que ha creado escuela, ahora con un nuevo director y protagonistas.

 

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300: Rise of an Empire
Warner Bros. Pictures

Dirige:
Noam Murro (Gente Inteligente)

Escriben:
Zack Snyder & Kurt Johnstad, basados en el guión de la novela gráfica “Xerxes” de Frank Miller

Actúan:

  • Sullivan Stapleton (Fuerza Antigangster)
  • Eva Green (Sombras Tenebrosas)
  • Rodrigo Santoro (El Último Desafío)
  • Lena Headey (Dredd 3D)

¿De qué trata?

Después de su victoria sobre los 300 de Leónidas, el ejército Persa bajo el mando de Xerxes (Santoro) marcha rumbo al sur, dirigiéndose hacia las ciudades estado griegas. La democrática ciudad de Atenas, la primera con la que se topa la armada de Xerxes, basa su fuerza en su flota naval, encabezada por el almirante Temístocles (Stapleton). Temístocles se ve obligado entonces a formar una alianza con Esparta, la ciudad rival de Atenas, cuyo poder se encuentra en sus tropas de infantería superiores. Pero Xerxes aún es superior en números, ya sea por tierra o mar. Y es justo en el ejército naval donde Artemisia, una griega adoptada por los persas, será el enemigo a vencer por los griegos.

El israelí Noam Murro sólo contaba con un largometraje en su filmografía antes de dirigir 300: El Nacimiento de un Imperio y con esta se revela como un alumno avanzado en la técnica visual que presentara Zack Snyder hace 8 años, con la leyenda del grupo de espartanos que hicieron frente a la armada persa en las Termópilas. Sigue la misma línea de escenas generadas por computadora que semejan lienzos en movimiento, el uso exageradamente dramático de la cámara lenta, la viscosa y espesa sangre expulsada a borbotones y superhéroes griegos indestructibles. Pero ahora, Murro eleva la apuesta con mucha más violencia gráfica, mayor número de mutilaciones y más sexo.

Durante su producción, la película tuvo 2 nombres previos a El Nacimiento de un Imperio: Xerxes, ya que así se llama la historia escrita y dibujada por Frank Miller en que se basa esta película, que aún no termina de trazar por sus múltiples compromisos con Hollywood y La Batalla de Artemisia, el cual era un buen título destacando el personaje antagónico de Eva Green.

Cabe destacar que esta película es un experimento narrativo interesante ya que para la original 300 funciona como precuela, spin-off y secuela al mismo tiempo: Verán de donde viene Xerxes y como se convirtió en “Rey Dios”, la batalla en mar entre Temístocles y Artemisa ocurre de forma paralela al choque entre Leónidas y sus 300 con los persas, y las acciones que tomarán la reina Gorgo (Lena Headey) y los guerreros Espartanos luego de la muerte de su rey.

 

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Lo bueno

Eva Green. La hermosa francesa brilla como la aguerrida Artemisia, comandante de la armada naval persa, y es quien sin duda se roba la película. Su personaje es frío, violento, cruel y con mucha energía. Tampoco se queda atrás Lena Headey, la ahora viuda de Leónidas. Curioso que ambas féminas sean más fuertes en presencia que el macho protagónico.

Visualmente retoma lo presentado en 300, pero no lo calca. Ahora las espectaculares batallas son sobre barcos en altamar, donde además los guerreros griegos deben luchar contra el clima. La paleta de colores cambio de ocres y rojizos a tonos fríos, azulosos y oscuros. Aunque sobresaturan con el efecto de la cámara Phantom en batalla, no luce tan “quemado” como podrías esperar, luego de tantos clones de 300 que han surgido con los años.

 

Lo malo

Superhombres. La primera película dejaba en claro que los espartanos eran unas máquinas creadas para la guerra. Su entrenamiento y educación los hacían los mejores guerreros de toda Grecia. Es por ello que les compramos la idea de superhombres con todo y capa roja en 300. Pero esta nueva película nos vende ahora que hasta los atenienses tenían esa habilidad exagerada para la lucha, donde uno de ellos podría destrozar media docena de persas con una sola mano. Sí, rompieron la “magia” de los soldados de Esparta.

Se extraña una figura con tanta testosterona y carisma como Leónidas. Temístocles no es un mal personaje, pero su gran problema es que queda a la sombra del rey espartano y por momentos pareciera que el actor Sullivan Stapleton quiere emularlo, fallando en el intento.

Xerxes. Queda rápidamente apartado en segundo plano. Pudieron tomarse más tiempo para plantear su origen y hacerlo más participe en la historia.

 

En Resumen

300: El Nacimiento de un Imperio es una película divertida. No esperen nada más y no busca ser otra cosa. El 3D luce bastante bien, por lo que si pagan por verla en ese formato no saldrán decepcionados. En términos de continuidad, funciona tan bien para la película original, como una nueva misión que acaban de descargar para su videojuego favorito. Y sí, vayan haciéndose la idea de que habrá tercera parte.

Historia
Dirección
Actuaciones
Efectos Visuales
Diseño/Ambientación
Final Thoughts

Overall Score 3.6